...DE LA GLÁNDULA PINEAL.
A través de la activación de la Glándula Pineal, reestablecemos nuestro proceso de avance y crecimiento en nuestra evolución. Fortalece el sistema inmunológico, desarrolla las habilidades propias de cada persona y ayuda a alcanzar niveles crecientes de paz, amor, armonía, salud, abundancia y éxito.
Las investigaciones han revelado la importancia de la glándula pineal, considerada "la reguladora de las reguladoras" y cabe destacar sus efectos en el organismo, por la secreción de melatonina. Está presente en alimentos como la avena, maíz, tomate, papas, arroz y cereales. Su deficiencia se produce por el insomnio y la depresión. También por el exceso de dulce y por el flúor que nos ponen en la pasta de dientes.
La producción de melatonina es regulada por el ciclo de luz y oscuridad. La glándula pineal está conectada con los ojos, y la oscuridad sirve de señal al organismo para empezar a producir melatonina.
El sueño, por la noche, se debe a que la glándula pineal ha comenzado a verter melatonina al flujo sanguíneo, donde inicia los cambios fisiológicos que nos preparan para el sueño: el ritmo cardiaco y la digestión se ralentizan, la temperatura corporal y la presión sanguínea disminuyen, la atención se reduce.
Al amanecer, la luz que penetra por la retina del ojo interrumpe la producción de esta sustancia considerablemente. Estos cambios químicos inducen a la actividad durante el día, y a la relajación y sueño durante la noche.
La glándula pineal es responsable de la visualización de imágenes en estado de sueño, es tan potente que puede llevar la consciencia del hombre a través de viajes en el tiempo y las dimensiones.
Tiene forma de piña y se le conoce como "La puerta del paraíso", Descartes lo definió como "El asiento del alma".
Se sitúa en el chakra del tercer ojo, se activa meditando y escuchando un sonido con una frecuencia de 936Hz.
Os dejo el video y espero que lo disfrutéis. Es uno de los talleres que he hecho estos días pasados. Me lo estoy pasando en grande. Hoy he tenido uno sobre el perdón y ha sido genial. ¡ Ya os contaré !


