Os voy a contar lo que aprendí en el curso de sanación que hice la semana pasada, espero que os guste.
Esta energía de sanación establece un flujo constante desde el corazón hasta la Fuente, a través de todos los centros espirituales, llegando hasta el centro de la tierra.
Se trabaja de pie durante unos 20 minutos, moviendo las manos con suavidad y diciendo unas oraciones específicas. Kwuan Yin dice que esto es así, porque la energía hay que moverla para que llegue a todos.
Durante siete horas esto es lo que el Maestro de esta técnica de energía sanadora nos enseñó:
Alineamiento de los Centros Espirituales y Limpieza del Canal de Luz.
Aumento de la Energía en las Manos.
Autosanación y Sanación a otros:
Sensibilizar, despertar, reinstalar y conectar el sistema nervioso.
Exploración y Sanación del Cuerpo, estimulación del calcio en la columna vertebral y equilibrio de los chakras.
Sanación del Karma, Expansión de la Llama Trina y Construcción del Cuerpo de Luz.
Preparación para la Ascensión.
Sanación a distancia, individual y en grupo.
Sanación de la Tierra.
También echamos un vistazo a los cinco cuerpos superiores, son cinco vehículos potenciales, de energía espiritual, que están interconectados con el vehículo corporal del hombre para la liberación y transformación. Son: Cuerpo Electromagnético, Cuerpo Epicinético, Cuerpo Eka, Cuerpo Gematria y Cuerpo Zohar. Hicimos un repaso de las glándulas pineal, pituitaria, tálamo e hipotálamo.
Aprendimos la importancia de las esencias en este tipo de energías sanadoras, ésta, en concreto, lleva las flores de lavanda, jazmín de noche, azahar de naranjo y anturio. Esta combinación de flores, realza las cualidades de la humanidad, para la sanación y fortalecimiento de nuestra vibración de amor.
Al finalizar, tuvimos una ceremonia de armonización y unción muy bonita, con la que ya quedamos como Maestros Iniciados. A mí me la hizo mi Maestra de Reiki, me puso una gota de la esencia en el tercer chakra, hizo las oraciones correspondientes, y el Maestro que nos dio el curso, me tocó las campanitas tsingsas, para que bajara mi nivel de frecuencia, que ya estaba más allá de todo lo alto, me dieron mi diploma y tan feliz que estoy.


