Hola, aquí me tenéis hecha un primor!
mi padre viajaba mucho y nos tocó estar allí una temporadita.
Tal día como aquel, mi madre y sus amigas, debían de estar aburridas y no se les ocurrió
otra cosa que hacerme la dichosa fotito. No se aprecia mi cara de enfado? Claro,
me tuvieron rato y rato y más rato preparándome, y en una peque de tan corta edad, tenerte
así, pues como que no, verdad?
No me falta detalle y ni un pelo salido de su sitio, el caracolillo perfecto! Hasta me pintaron
el lunar y los rabillos del ojo. Estoy descalza porque no encontraron zapatitos para mí. Tengo
el pie pequeño y fino, y a día de hoy, todavía me las veo y me las deseo para encontrar mi
número, por eso, me sentaron en tó lo alto, jajajaja.
Ni que decir tiene, que fue el primer y último vestido de faralaes que me puse, con todo lo que
me hartaron aquel día, los aborrecí.
Pues, ea!, qué, nos echamos un bailecito?


