AFRÓNTALOS Y SUPÉRALOS.
El miedo es la fuerza más paralizadora que existe, pero no siempre somos
conscientes de su poder y cómo nos condiciona.
Es una emoción básica de nuestra naturaleza, un mecanismo de defensa común
en todos los mamíferos que nos ayuda a reaccionar y a responder de forma más
eficaz ante un peligro.
El miedo se retroalimenta. Cuanto más miedo sentimos, más pasivos nos mostramos.
Trabajar nuestro potencial personal y profesional, mejorar nuestra red social y fortalecer
las relaciones afectivas, son los mejores antídotos contra el miedo. Si nos sentimos
arropados y preparados emocionalmente seremos menos vulnerables ante la adversidad.
Para avanzar hay que dejar atrás algunos hábitos instalados:
- Pensar que la vida es eterna y dejarla pasar. Sólo se vive una vez, si dejamos que el
miedo paralice nuestro potencial estamos desperdiciando lo mejor que tenemos.
- La falta de confianza que no nos deja explorar por temor al fracaso. Creer en
nuestras posibilidades es la base sobre la que se asienta el éxito.
- No vivir el presente por miedo al futuro. Nos amedrentamos y renunciamos a disfrutrar
con plenitud del hoy por problemas o situaciones que posiblemente nunca llegarán a producirse.
- Temer la libertad por miedo a equivocarnos. Es más fácil que los demás decidan por
nosotros y dejarnos llevar. Así tenemos la falsa sensación de que no nos podemos
equivocar, de que no es nuestra responsabilidad.
Estrategias:
- Escribe tus logros sean grandes o pequeños, es lo más eficaz para reconocer nuestros
talentos y potenciar nuestra autoestima.
- ¿ Qué te da miedo? Haz o enfréntate una vez al día a algo que te de miedo. Es el
mejor entrenamiento para superarlo.
- Ten una vida consciente y vívela con plenitud. Los expertos señalan la importancia
de vivir el momento con plenitud. ¿ Y si fueran tus últimos cinco minutos ?
" Sabemos lo que somos pero no lo que podemos llegar a ser " Shakespeare.
¡ Adelante!

